Publicado el martes, 22 de octubre de 2013

La Fundación Duques de Soria ha participado en la investigación desarrollada en Georgia, donde, a través de un cráneo se “sugiere” que sólo hay una especie de “Homo”

FOTO1:Fotomontaje. Izq: El paleoantropólogo georgiano Dr. David Lordkipanidze, miembro del Consejo de la FDS, con el Secretario General de la FDS en agosto de 2005, en el Yacimiento Dmanisi, durante el descubrimiento del "cráneo 5"; Dcha: Cráneo 5.

Fotomontaje. Izq: El paleoantropólogo georgiano Dr. David Lordkipanidze, miembro del Consejo de la FDS, con el Secretario General de la FDS en agosto de 2005, en el Yacimiento Dmanisi, durante el descubrimiento del "cráneo 5"; Dcha: Cráneo 5.

© Foto: FDS (i) y Museo Nacional de Georgia (d)

 

En esta investigación han intervenido varios equipos científicos españoles, enviados por la Fundación Duques de Soria, gracias a un programa de  cooperación  con Georgia financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional y apoyado por el Ministerio de Cultura. La última expedición enviada por la FDS llegó a Georgia en febrero de 2012 

El análisis del cráneo de un antiguo ancestro humano de hace 1,8 millones de años hallado en Dmanisi, Georgia, indicaría -en opinión de los autores del artículo publicado en Science- que los primeros miembros de nuestro género 'Homo', los clasificados como 'Homo habilis', 'Homo rudolfensis', 'Homoerectus', etcétera, podrían pertenecer a una misma especie y simplemente parecerían diferentes unos de otros. Este artículo acaba de ser publicado en 'Science', y lo firma, entre otros el Dr. David Lordkipanidze, del Consejo de la Fundación Duques de Soria. A diferencia de otros fósiles de 'Homo', este cráneo, conocido como Cráneo 5, combina una pequeña caja craneana conuna cara larga y grandes dientes.

Fue descubierto junto a los restos de otros cuatro primeros ancestros humanos,una variedad de fósiles de animales y algunas herramientas de piedra, todos ellos asociados a la misma localización y periodo de tiempo. El sitio ha sido sólo parcialmente excavado hasta el momento, pero ya está proporcionando la primera oportunidad para que los investigadores comparen y contraten los rasgos físicos de múltiples ancestros humanos que al parecer coincidieron en el mismo espacio y tiempo geológico.

Uno de los autores del trabajo, David Lordkipanidze, del Museo Nacional de Georgiaen Tbilisi, Georgia, junto con colegas de Suiza, Israel y Estados Unidos, explicó que las diferencias entre estos fósiles de Dmanisi no son más pronunciadas que las que existen entre cinco humanos modernos o cinco chimpancés.

Tradicionalmente, los investigadores han utilizado la variación entre los fósiles de 'Homo' para definir las diferentes especies, pero a la luz de estos nuevos hallazgos, Lordkipanidze y sus colegas sugieren que los primeros diversos fósiles de 'Homo', con sus orígenes en Africa, en realidad representan variaciones entre los miembros de una sola.

"La caja craneana y la cara del cráneo 5 encontrados como fósiles separados en diferentes lugares de Africa podrían haber sido atribuidas a diferentes especies", dijo otro de los autores, Christoph Zollikofer, del Instituto de Antropología y el Museo de Zurich, en Suiza. Esto se debe a que el Cráneo 5 reúne algunas de las características clave, como la pequeña caja craneana y la cara grande, que no se había observado juntas en un fósil de 'Homo' temprano hasta ahora.

Dada la diversidad de sus características físicas, los fósiles asociados con el cráneo 5 en Dmanisi se pueden comparar a los diversos fósiles de 'Homo', incluyendo los que se encuentran en Africa, que datan de hace unos 2,4 millones de años, así como otros descubiertos en Asia y Europa, que son de entre 1,8 y 1,2 millones de años.

"[Los hallados en Dmanisi] se ven muy diferentes entre sí, por lo que es tentador identificarlos como especies diferentes --argumentó Zollikofer--. Sin embargo, sabemos que estas personas vinieron desde el mismo lugar y en el mismo tiempo geológico, por lo que podría, en principio, representar una población de una especie".

Los fósiles de homínidos de Dmanisi representan ancestros humanos del Pleistoceno temprano, poco después de que los primeros 'Homo' divergieran del 'Australopithecus' y se dispersaran desde Africa. La mandíbula asociada con el Cráneo 5 se encontró cinco años antes de hallar el cráneo, pero cuando las dos partes se juntan, forman el cráneo más construido de forma masiva que se ha encontrado en el sitio de Dmanisi, razón por la que los científicos sugieren que el individuo al que pertenecía el Cráneo 5 era un hombre.

La caja craneana del Cráneo 5 es sólo de alrededor de 546 centímetros cúbicos, sin embargo, sugiere que este temprano 'Homo' tenía un cerebro pequeño a pesar de sus modernas proporciones de los miembros parecidos a los humanos y el tamaño del cuerpo. "Gracias a la muestra relativamente grande de Dmanisi, vemos una gran cantidad de variación --continuó Zollikofer-- pero la cantidad de variación no excede de la que se encuentra en las poblaciones modernas de nuestra propia especie, ni en los chimpancés y los bonobos".

Por otra parte, este científico agrega que al encontrar un patrón similar y rango de variación en el registro fósil de Africa, entiende "razonable" suponer que no había una sola especie 'Homo' en ese tiempo en Africa". "Y puesto que los homínidos de Dmanisi son tan similares a los africanos, se supone, además, que ambos representan la misma especie", concluyó.

Cráneo 5 aparentemente indica que, en lugar de varias especies de 'Homo' ecológicamente especializadas, una sola especie 'Homo', capaz de hacer frente a una variedad de ecosistemas, surgió en el continente africano y, en consecuencia, el sistema de clasificación para estos primeros ancestros humanos no puede ser el mismo.

 

ARTÍCULO PUBLICADO POR LA REVISTA SCIENCE

A Complete Skull from Dmanisi, Georgia,

and the Evolutionary Biology of Early Homo

 

David Lordkipanidze,1* Marcia S. Ponce de León,2 Ann Margvelashvili,1,2 Yoel Rak,3

G. Philip Rightmire,4 Abesalom Vekua,1 Christoph P. E. Zollikofer2*

 

The site of Dmanisi, Georgia, has yielded an impressive sample of hominid cranial and postcranial

remains, documenting the presence of Homo outside Africa around 1.8 million years ago. Here

we report on a new cranium from Dmanisi (D4500) that, together with its mandible (D2600),

represents the world's first completely preserved adult hominid skull from the early Pleistocene.

D4500/D2600 combines a small braincase (546 cubic centimeters) with a large prognathic

face and exhibits close morphological affinities with the earliest known Homo fossils from

Africa. The Dmanisi sample, which now comprises five crania, provides direct evidence for wide

morphological variation within and among early Homo paleodemes. This implies the existence of

a single evolving lineage of early Homo, with phylogeographic continuity across continents.

 

Acknowledgments: This research was supported by the Rustaveli Georgian National Science Foundation, the Swiss

National Science Foundation, the U.S. National Science Foundation, the National Geographic Society, the L.S.B.

Leakey Foundation, the American Philosophical Society, the American School for Prehistoric Research, a Rolex Award for Enterprise, BP Georgia, the Fundación Duques de Soria, the A.H. Schultz Foundation, and the Foundation for Scientific Research (University of Zurich). We thank the Dmanisi excavation team for excellent work; special thanks go to G. Kiladze. G. Nioradze was the first H. sapiens to encounter D4500. We gratefully acknowledge the work of the late G. Bumbiashvili, who photographed skull 5 and the other Dmanisi hominids. We thank G. Nemsadze (N. Kipshidze Central Clinical Hospital of Tbilisi State Medical University) and I. Tatishvili (A. Gvamichava Oncology National Center, Tbilisi) for CT data acquisition. We also thank the reviewers for their valuable comments, which helped to improve the manuscript. Dmanisi skull 5 is deposited at the Georgian National Museum, Tbilisi, Georgia.

 

29 March 2013; accepted 11 September 2013

10.1126/science.1238484